La mamá

Tengo 34 años. Empecé a buscar un bebé con 32, y el embarazo tardó un año y tres meses en llegar: 16 interminables ciclos menstruales. Me diagnosticaron baja reserva ovárica y me mandaron directa a FIV sin darme muchas esperanzas. Me dijeron, con pena, que tenía pocos óvulos y que la mayoría serían de mala calidad, y que no se podía hacer nada para mejorar eso.

Me creí lo de la cantidad a medias; lo de la calidad para nada. Me puse en manos de las terapias naturales y la alimentación sana y equilibrada, y llegó mi milagrito natural.

Quiero escribir un diario de este embarazo tan deseado, y quizá también escriba sobre esa historia de infertilidad previa que aparece en las primeras páginas de mi cartilla de embarazada.